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Nuestro agradecimiento a la revista "El Mundo del
Perro" por permitirnos entrar en su magnífico escaparate
y podernos comunicar con todos los aficionados de esta magnífica
raza.
En este artículo trataremos sobre la cría en nuestro país,
cada aficionado o criador tiene su punto de vista dependiendo
de su experiencia o intereses.
Desde mi punto de vista, con veinte años con los Dobermann,
estudiándolos, criando, conviviendo y evolucionando con
ellos, creo que en el momento actual nuestro nivel es el mismo
que puede existir en cualquier país de nuestro entorno, con
sus mismas virtudes y defectos. Estéticamente, en cuanto a
estructura, al premiar cruces altas hace algunos años se
eliminaron angulaciones delanteras y aparecieron las
inserciones de los cuellos demasiado altos. Todo esto se está
rectificando. De hecho, hay muchos ejemplares con las
angulaciones delanteras bastante buenas y una buena inserción
de cuello. También últimamente hemos podido observar dientes
pequeñitos y de poca calidad, incisivos no alineados, en
definitiva bocas pobres, mandíbulas estrechas con poco
espacio para los incisivos. Son, todas estas, cosas a tener en
cuenta antes de que se conviertan en un problema. Esto no es más
que la propia evolución de la raza que está a la vista y
siempre hay detalles para ir corrigiendo.
Aunque lo que más me preocupa es LO QUE NO SALE EN LA FOTO,
unos por desconocimiento y otros porque miran hacia otro lado,
hay muy poca gente que coja “EL TORO POR LOS CUERNOS”.
Para mí, y desde mi punto de vista, en general los problemas
más importantes del Dobermann son la excesiva sensibilidad y
los problemas de nervios.
La sensibilidad de un perro es buena porque te permite una muy
buena compenetración y comunicación, él adivina siempre lo
que quieres o tratas de enseñarle y trata de complacerte. Es
un perro dúctil. En cambio la excesiva sensibilidad se
convierte en un problema. El perro es demasiado “pesado”,
le afecta de una forma exagerada su entorno, desplazamientos,
cambios de situaciones no habituales, otros animales,
personas, etc... lo acusan en demasía.
Y el segundo caso, que para mí viene ligado al primero es el
problema de nervios poco templados, ese temblor ante
situaciones extrañas o con otros animales cuando lo sacas de
su entorno, esos saltos y esa falta de control de sus
propietarios, esa falta de seguridad cuando se siente
presionado y una mala relación, sobre todo en los machos, con
otros perros.>
La cría es el arte de, combinando ejemplares, intentar llegar
a un ideal de perro, en este caso el Dobermann. Estos
problemas que acabo de señalar, hace más de doce años que
me propuse erradicarlos de la cría, al menos de mis
ejemplares, y BUSCAR EL PERRO COMPLETO, el perfecto equilibrio
entre la estética, la arrogancia y la clase, con la parte psíquica
, la estabilidad, seguridad y coraje. Convivir con este tipo
de perro, capaz de “pensar”, es muy cómodo, no causa
problemas y se amolda a cualquier tipo de familia, el que lo
quiere para casa es ideal y el que prefiere el mundo de las
exposiciones o las pruebas de utilidad puede disfrutar con él.
Es la clase de perro que, cuando se presenta en un grupo para
pruebas de selección, hace exclamar a la gente, incluso a los
que no creen en el Dobermann “qué perro más bonito” y
piensan: “y encima es BUENO”. Esa es una meta que merece
la pena pelear por alcanzarla.
En este caminar encontré criadores con esas mismas
inquietudes que decidieron unirse a esta experiencia. En un
principio traté de buscar ejemplares que, por su fama y
pruebas de utilidad podían proporcionarme lo que andaba
buscando, y mi sorpresa era comprobar que no evolucionaba en
absoluto. Estaba en el mismo punto. Entonces decidí que no
era el camino y me volqué en el mundo de las pruebas de
selección para perros de utilidad (Campeonatos R.C.I.),
entonces comencé a ver claro. Yo no quería perder la calidad
del perro “Excelente” para tener sólo un Dobermann
funcional, dije que ambas cosas podían unirse. Después de
mucho buscar encontré la pieza que necesitaba para mi
particular rompecabezas.
Hay muy pocos ejemplares en mi experiencia actual dentro de
grupos de selección que pueda utilizar, y eso que he asistido
también a varios Campeonatos del mundo de pruebas de selección
para perros de utilidad (Campeonatos R.C.I.), no me convencía
ninguno. Afortunadamente, y por casualidad, encontré lo justo
para formar una buena base.
Ahora comprendo muy bien lo que me pasó en un principio. Hay
verdaderos “artistas” capaces de lograr los mínimos para
que un ejemplar consiga las pruebas necesarias para
“rellenar su currículum”.
Para mí, criar es una continua insatisfacción. Siempre
persigues una meta que tienes que alcanzar. En este caso la
meta ha sido EL PERRO COMPLETO.
JOSE LUIS CARDO BELTRÁN
(COVALTA) |